La diputada Erika Olivera —impulsora del proyecto— valoró el respaldo transversal y el sentido preventivo de la norma: “Lo que busca esta nueva ley es que toda persona, de cualquier edad, que conduzca en nuestro país cuente con las condiciones necesarias de salud para hacerlo”.

“Aquí no hay discriminación, hay responsabilidad: quien conduce debe estar en condiciones físicas y psíquicas adecuadas para hacerlo. Es lo mínimo que se puede pedir”, agregó.

La iniciativa lleva su nombre en honor a la pequeña Jacinta González Schnitzer, una bebé de 5 meses de edad que murió atropellada en 2022 mientras era paseada en su coche por sus padres y un conductor de 80 años de edad perdió el control de su vehículo debido a un cáncer en etapa IV.

Max Schnitzer, abuelo de Jacinta, señaló que “este es un proyecto de ley también que ve lo económico, ve lo humano, ve lo laboral, ve lo tecnológico, ve el tema de la seguridad de las motos y la verdad que es un proyecto de ley que es muy completo”.